Para la novia, para su madre, para la invitada. Sube un selfie y verás en TU cara el moño bajo, el recogido, el semirrecogido y las ondas sueltas — con velo y sin él. La prueba en el salón se lleva media jornada y cuesta lo suyo; aquí primero eliges y luego pruebas.
En la foto de inspiración el recogido lo lleva otra mujer: otros rasgos, otro pelo. Un peinado de boda solo se elige comparando — varias formas juntas, sobre la misma cara y con la misma luz. Y el día de la boda ya no hay margen para rehacerlo.
Cada peinado llega en dos imágenes: solo y con el velo. El velo cambia la silueta más que el propio recogido — un moño que te favorece con la cabeza descubierta puede perderse bajo un velo largo.
La novia hace una prueba en el salón, a menudo dos. Su madre y las invitadas llegan esa misma mañana pidiendo «algo bonito» — y salen con lo que la peluquera hace siempre. Una imagen sobre la propia cara cambia esa conversación en un segundo.
En media melena el recogido bajo y el moño aguantan de sobra: son las formas más pedidas y las más seguras. En pelo corto el peinado lo hacen los accesorios y la línea de la cara — una horquilla joya o un tocado pequeño. En pelo largo está todo abierto, y es justo ahí donde hay que comparar antes de decidir.
En pelo rizado la forma se comporta distinto que en liso: el volumen sube y el recogido pide otra proporción. Verlo en tu propia foto ahorra la sorpresa del día de la boda.
El primer peinado se dibuja gratis. Un paquete de boda completo empieza en 33 €: 3, 5 u 8 peinados, cada uno en dos imágenes — solo y con velo. Pago único, sin suscripción.
Las mismas formas se prueban fuera de la boda: media melena, capas, flequillo, largos — sobre tu foto, antes de la cita en la peluquería.
Sube un selfie de frente hecho con luz de día — los peinados se dibujan sobre tu cara, cada uno con velo y sin él. Llegas a la prueba del salón con una imagen, no con una descripción.
No, basta un selfie normal: el velo se añade por encima. Lo importante es que se vean la cara y el pelo.
Sí, y es donde más útil resulta: la novia tiene estilista, las demás llegan esa mañana sin una idea clara. Las formas que proponemos son arregladas sin competir con la novia, y la mitad se hacen sola en quince minutos.
3, 5 u 8, desde 33 € — cada uno en dos imágenes, solo y con velo. Pago único, sin suscripción y con devolución en 14 días.